En una jornada electoral con sabor a histórico viraje político, los vecinos del distrito itapuense de Tomás Romero Pereira decidieron dar una rotunda patada y poner punto final a la hegemonía local del clan Rivas.
El intendente saliente y aspirante al «rekutu», Hernán Ysidro Rivas Román —padre del exsenador cartista Hernán Rivas, condenado por titulo falso—, sufrió un aplastante revés en las urnas frente a una ciudadanía que apostó de manera masiva por la renovación. El conteo oficial reflejó la contundencia de las urnas. Con el 100% de las mesas escrutadas, el candidato opositor por el Partido Encuentro Nacional (Lista 9), Concepción Martínez Cristaldo, logró imponerse con 6.919 votos, dejando rezagado al histórico cacique de la Lista 1, quien apenas alcanzó los 4.535 sufragios. El resultado desencadenó festejos en las calles de la comunidad.
La jornada electoral no estuvo exenta de chispas ni de fuertes acusaciones. En distintos sectores del distrito circularon denuncias sobre presuntas maniobras de compra de votos en viviendas particulares para favorecer al oficialismo, irregularidades que ensombrecieron las horas previas al resultado final pero no lograron revertir la marcada tendencia opositora.El desgaste de la administración comunal, salpicada por cuestionamientos sobre la gestión de fondos públicos, sumado al impacto social del proceso judicial que envuelve a la familia, terminó pasando una factura impagable en la mesa de votación. El veredicto del electorado no dejó margen para dudas: Tomás Romero Pereira eligió pasar la página y abrir una nueva etapa en su historia local.



