Las intensas lluvias e inestabilidades del terreno provocadas por el aumento de los cauces vinculados a las crecidas en la zona del río Paraná ya se cobraron su primera víctima fatal en Ciudad del Este.
Se trata de Ana María Silvero, de 58 años, quien perdió la vida este lunes alrededor de las 10:20 tras el desmoronamiento del suelo que sostenía su casa de madera a orillas del arroyo Acaraymí, en el barrio Pablo Rojas, cerca de la excantera.
La tragedia ocurrió de forma imprevista. De acuerdo con el relato de su hija, Dora Benítez, la mujer había salido por unos minutos a tomar mate con una vecina y, justo al regresar a su hogar, la tierra cedió y la precaria estructura colapsó por completo, dejándola atrapada bajo las maderas y escombros. Alarmados por el estruendo, los pobladores de la zona acudieron de inmediato, removieron los restos y lograron rescatarla en muy grave estado.
A pesar del esfuerzo de los vecinos, quienes la trasladaron de urgencia al Hospital Regional de Ciudad del Este, la médica de guardia, Fátima Barreto, confirmó que la víctima llegó al centro asistencial ya sin signos vitales. Posteriormente, el cuerpo fue derivado a la funeraria San Ramón. Ante la difícil situación económica de la familia, la Gobernación de Alto Paraná asumió el costo del ataúd, mientras que los demás gastos del sepelio fueron cubiertos gracias a una colecta solidaria organizada por la comunidad.
El temporal y la fragilidad de los terrenos empantanados por las precipitaciones causaron además otros destrozos en la zona. En el barrio Fátima de la misma ciudad, otra vivienda construida sobre un barranco se desmoronó por completo debido a la inestabilidad del suelo.
Afortunadamente, en este último hecho no se lamentaron heridos, ya que los integrantes de la familia se encontraban a resguardo bajo otro techo preparando un asado cuando ocurrió el derrumbe.

Fuente: ABCDigital


