El sistema bancario del Paraguay se mantiene firme, estable y sin fisuras. Esa fue la principal conclusión formulada por el senador opositor Eduardo Nakayama Rojas tras analizar el exhaustivo documento de 31 fojas que el Banco Central del Paraguay remitió en sobre cerrado al Congreso Nacional, luego de que el presidente de la Cámara, Basilio “Bachi” Núñez, decidiera desclasificarlo y hacer público su contenido.
La revisión de los datos oficiales ratifica la solidez financiera de la banca matriz y confirma que las inconsistencias o llamadas de atención detectadas oportunamente por la Superintendencia de Bancos a través de la central de riesgos —incluidas las observaciones a entidades como ueno bank fueron completamente subsanadas dentro de los plazos reglamentarios y en estricto apego a las normas operativas.
Para agilizar el estudio del voluminoso expediente, el legislador apeló a herramientas de inteligencia artificial y a consultas especializadas con referentes del sector privado, concluyendo que la salud del crédito y del ahorro privado no corre ningún peligro. Sin embargo, advirtió con firmeza que la politización del tema obedece a rencillas internas del cartismo oficialista y no a un problema real de la economía nacional.
Con el fantasma de la trágica crisis financiera sufrida en la década de 1990 durante la presidencia de Juan Carlos Wasmosy como recordatorio, Nakayama enfatizó que la política debe abstenerse de generar zozobra o espantar a los inversionistas con sospechas infundadas. La discusión continuará en una sesión privada en la Cámara de Senadores, donde la cúpula del BCP responderá de manera técnica y reservada las consultas pendientes de las bancadas.
Fuente: ABCDigital



