Con las primeras luces de este domingo electoral y bajo una lluvia persistente, Soledad Núñez arrancó la jornada con un mensaje directo para los asuncenos: “Vayamos a votar con memoria”.
La candidata a la intendencia capitalina por la Alianza Unidos por Asunción comenzó su agenda refugiándose en un rincón especial de sus afectos, la parroquia Santa Ana del Bañado Sur, donde encomendó su jornada antes del inicio formal de las votaciones.
Apenas pasadas las seis de la mañana y rodeada por micrófonos bajo el temporal, Núñez puso el foco en el estado crítico de las calles y el eterno problema de las inundaciones en la capital. Señaló que la falta de obras no responde a una falta de recursos, recordando la desaparición de unos 360.000 millones de guaraníes de las arcas municipales que debían haberse volcado a la infraestructura para ampliar el desagüe pluvial.
Con el agua en los tobillos en varios puntos de la ciudad, la postulante instó a los vecinos a desafiar el clima y acudir masivamente a las urnas para elegir a conciencia, más allá de colores o presiones. Advirtió que la jornada estará marcada por intentos de compra de votos, pero sostuvo con firmeza que en Asunción no todo tiene precio y que la verdadera batalla se define en el secreto del cuarto oscuro, donde el elector se encuentra a solas con su máquina de votar y con el destino de la ciudad.
La elección del Bañado Sur para el inicio del día no fue casual. Núñez recordó con emoción que en ese mismo barrio inició su vocación de servicio a los quince años, guiando tareas de catequesis y refuerzo escolar, el mismo lugar donde conoció a su esposo en sus años de voluntariado. Con esa carga afectiva y el apoyo de su equipo de control en las mesas, la candidata dejó en claro que la ciudadanía se enfrenta a dos modelos contrapuestos para el futuro de la capital y que la última palabra la tienen las urnas.



