Un misterioso magnate que ostentaba una vida de lujos en Paraguay, repartida entre imponentes camionetas Toyota Land Cruiser, aviones privados, centros comerciales y cuantiosas granjas de criptominería, se encuentra ahora en la mira de la justicia internacional.

Se trata del ciudadano chino Jin Xiaodi, de 43 años, a quien el Juzgado Penal de Garantías 4 de Asunción, bajo el mando del juez Raúl Esteban Florentín Cueto, le acaba de firmar la orden de detención preventiva con fines de extradición tras la formalización emitida este 13 de octubre de 2026.

Detrás del perfil de un próspero inversor que residía en el exclusivo condominio Rakiura Country de Luque se escondía una red de engaños. Xiaodi operaba en el país con una cédula paraguaya de contenido falso a nombre de Eason Tay Jin, de 39 años, supuestamente nacido en Filipinas. Sin embargo, la verdadera razón de su refugio en Sudamérica radica en que la Fiscalía Popular de la ciudad de Pingdu, provincia de Shandong, de la República Popular China, lo requiere por el delito de captación ilegal de depósitos del público, contemplado en el Artículo 176 de su Código Penal, ilícito por el cual enfrenta una expectativa de pena de hasta 10 años de prisión.
La trama que rodea al magnate oriental está repleta de llamativos giros e irregularidades judiciales. El 6 de abril pasado, agentes del Departamento Control de Automotores de la Policía Nacional lo capturaron en Luque al detectar su alerta roja internacional. En ese momento, el fiscal de Luque, Orlando Edguar Paiva Notario, lo imputó por producción de documentos no auténticos. Increíblemente, a los pocos días, el juez de Luque, Nelson Ramón Romero Rodríguez, le otorgó el arresto domiciliario con tobillera electrónica y, poco más tarde, flexibilizó la medida otorgándole un permisivo horario laboral de 12:00 a 05:00 del día siguiente, en un expediente que insólitamente se tramitaba bajo el nombre falso de Eason Tay Jin.
Libre para circular en las calles paraguayas y brasileñas, la fortuna de Xiaodi volvió a ser noticia cuando el 10 de junio pasado fue víctima de un violento intento de secuestro en Luque mientras viajaba en su vehículo de alta gama. Aunque en un principio los administradores de justicia argumentaron la imposibilidad de enviarlo a su país natal por la falta de un tratado bilateral directo de extradición entre Paraguay y la República Popular China, el cerco finalmente se cerró a través del canal diplomático. La orden de detención dictada por el juez Florentín Cueto cobró fuerza gracias a las notas de la Misión Permanente de la República Popular de China ante las Naciones Unidas tramitadas ante la Misión Permanente de Paraguay, respaldadas con dictámenes favorables de las oficinas de Asuntos Internacionales de la Corte Suprema de Justicia y del Ministerio Público. Hoy la Policía Nacional encara la cacería final para recapturar al fugitivo multimillonario y entregarlo a los tribunales chinos.

Fuente: ABCDigital


