La captura del subgerente de Seguridad del Aeropuerto Internacional Silvio Pettirossi, Gustavo Adolfo Sandoval Lamas, de 52 años, concretada por agentes de la Unidad de Investigación Sensitiva (SIU) de la Policía Nacional, terminó de alinear las piezas de una trama de complicidad en la principal terminal aérea del país.

El operativo, encabezado junto a la Secretaría Nacional Antidrogas bajo las órdenes de la fiscala de Narcotráfico Ingrid Giselle Cubilla Villamayor, destapó el rol clave de funcionarios en el frustrado rescate de una millonaria carga de droga.
El despliegue de las intervenciones del viernes 9 de octubre de 2026 expuso la conexión de Sandoval con el episodio ocurrido meses atrás, cuando el viernes 29 de mayo aterrizó en Luque un jet ejecutivo Bombardier Challenger, de matrícula estadounidense N116HL, procedente de Estados Unidos con escala en Panamá. La aeronave traía una tripulación compuesta por el piloto estonio Keith Siilats, de 47 años, y el copiloto estadounidense Jabari Stephan Brown, de 21 años, acompañados por los pasajeros estadounidenses Troy Anthony Vasquez, de 42 años, David Thomas Wise, de 57 años, y Marisol Rivas, de 39 años. Ocultos entre el equipaje viajaban 261 kilos de marihuana premium, valorados en 14.000 dólares el kilo, lo que sumaba un botín de 3.654.000 dólares.
Las maniobras para retirar la mercancía comenzaron el sábado 30 de mayo en el hangar Latitude, donde José María Fernández Vera, de 38 años, gestor de trámites aeroportuarios, y Víctor Emanuel Fernández Arce, de 36 años, supervisor de operaciones de la firma Munser SA, pretendían descargar la droga contenida en bolsos declarados como instrumentos musicales y subirla a una camioneta. El movimiento fue descubierto por un militar de la Fuerza Aérea Paraguaya (FAP) que exigió revisar los bultos. Ante la resistencia de los sospechosos, estos llamaron al controlador de vuelos de la Dinac de turno, Herman Cecilio Melgarejo Morales, de 49 años, quien a través del teléfono le ofreció al militar un regalo para liberar la carga y, al no lograrlo, lo lanzó indirectas indagando por su familia.
Sin éxito, Melgarejo Morales telefoneó al subgerente Gustavo Adolfo Sandoval Lamas para pedirle que usara su jerarquía e intercediera ante los superiores del militar. Sandoval llamó a uno de los jefes militares de la zona de hangares proponiéndole un premio o recompensa a cambio de la liberación del cargamento. Sin embargo, ante el avance irrevocable del procedimiento, Sandoval volvió a marcar al jefe militar para desentenderse del hecho y asegurar que desconocía las razones por las cuales el controlador de vuelos lo había involucrado en la llamada.
Tanto Sandoval como Fernández Vera, Fernández Arce y Melgarejo Morales quedaron bajo custodia en el marco de la Operación Insider, enfrentando imputaciones por facilitación del tráfico de drogas y pedidos de prisión preventiva. La detención vuelve a poner sobre la mesa los antecedentes de Gustavo Sandoval en la DINAC, donde es recordado por ser parte del primer anillo y operador incondicional del fallecido exsenador Óscar González Daher, histórico caudillo luqueño que ejerció un conocido dominio sobre los nombramientos e influencias dentro de la aviación civil paraguaya.


