La fiscalía formalizó la acusación contra Nayeli Monserrath Aguilar Rojas por la comisión de los hechos punibles de apropiación y lesión de confianza en calidad de autora, tras desviar fondos de la firma COPASSA simulando operaciones a nombre de una clienta inactiva.

Entre el 14 de junio de 2024 y el 17 de septiembre de 2025, la procesada utilizó sus credenciales bancarias y el token físico de la cuenta corporativa en Banco Familiar para realizar 477 transferencias a su cuenta en Ueno Bank y otra al Banco Itaú, acumulando un perjuicio total de Gs. 2.144.939.636.
Para ocultar los faltantes en el sistema interno del servicio de Cobros Contra Entrega (CCE), la entonces funcionaria registraba las transacciones apócrifas bajo el nombre de una clienta inactiva.
El esquema fue descubierto el 4 de octubre de 2025 por la encargada de Tesorería tras detectar movimientos sin orden de pago y corroborar la titularidad mediante una transferencia de prueba de Gs. 1, momento en que la sospechosa devolvió Gs. 185.000.000 y solicitó omitir la denuncia.
La investigación penal encuadra la conducta bajo los artículos 160 y 192 del Código Penal por la violación de deberes de custodia patrimonial confiados por contrato y el manejo indebido de fondos corporativos, con expectativa de pena de hasta 10 años.


