En declaraciones brindadas a los medios de comunicación desde el Palacio de López, el vicepresidente de la República, Pedro Alliana, dejó en claro la postura política que mantendrá con miras a los próximos desafíos electorales, marcando una línea firme respecto a la independencia en la toma de decisiones y la búsqueda de un consenso amplio.
Alliana confirmó que, en acuerdo con el presidente de la República, se ha resuelto evitar la creación de proyectos electoralistas basados en personalismos o movimientos que lleven iniciales vinculadas a nombres específicos por cuestiones de ego. La intención central del oficialismo es impulsar una plataforma inclusiva que aglutine a toda la dirigencia de la Asociación Nacional Republicana (ANR) y a la ciudadanía en general, evaluando para ello rescatar denominaciones de unidad como Concordia Colorada u otros nombres con un perfil similar de cohesión.
Al ser consultado sobre las tensiones internas y las declaraciones del senador Silvio «Beto» Ovelar respecto a una eventual reunificación de Honor Colorado, Alliana se mostró cauteloso y afirmó que actualmente no están dadas las condiciones para un acercamiento, al considerar que aún existen heridas y malestares pendientes de resolver. El segundo del Ejecutivo recordó que las diferencias surgieron cuando la dirigencia, incluyendo a gobernadores, diputados y senadores, rechazó rotundamente cualquier intento de imposición. En ese sentido, Alliana exigió que se respete el compromiso asumido con su persona y se le otorgue absoluta libertad para elegir a su compañero de fórmula presidencial. Argumentó que no permitirá condicionamientos de ningún sector y apeló a la coherencia de quienes en su momento demandaron autonomía de criterio.
Respecto a las características que busca para la Vicepresidencia, Alliana ratificó su preferencia por un perfil técnico que complemente su trayectoria política. Señaló que necesita a alguien de su entera confianza que le garantice gobernabilidad, capacidad de gestión y la tranquilidad necesaria tanto para ejercer la Presidencia en ejercicio como para delegar la representación internacional del país cuando las circunstancias lo requieran. Asimismo, transmitió confianza sobre la lealtad de las bases y los gobernadores oficialistas, asegurando que confía en que cumplirán la palabra empeñada de mantener la unidad del bloque y acatar la decisión final que él adopte sin recurrir a fugas ni alianzas paralelas.
Finalmente, el vicepresidente fijó los plazos organizativos del equipo político. Indicó que la prioridad inmediata es definir e inscribir el nuevo movimiento, razón por la cual se resolvió postergar las actividades de campo previstas para el último fin de semana a fin de concentrar los esfuerzos en reuniones dirigenciales decisivas. Alliana adelantó que la meta es tener definida la chapa presidencial y la estructura del movimiento antes del 24 de noviembre, fecha en la que tiene programado un viaje oficial a Taiwán, dejando resuelto el panorama político antes de su partida.



