El informe oficial remitido por el Banco Central del Paraguay al Senado brinda detalles sobre el proceso de supervisión aplicado a ueno bank en relación con sus operaciones con empresas vinculadas.
Según la documentación, la Superintendencia de Bancos detectó diferencias en los registros, notificó las correcciones requeridas y posteriormente verificó que la entidad realizó los ajustes necesarios para cumplir con los límites prudenciales del sistema.
La secuencia de control comenzó el 5 de junio de 2026, cuando el órgano regulador formuló un primer requerimiento tras contrastar la información disponible. Diez días después, el 15 de junio, la entidad financiera notificó los ajustes correspondientes. Posteriormente, el 24 de julio, la Superintendencia solicitó incorporar otras sociedades dentro del grupo vinculado y recalcular la exposición crediticia consolidada, pedido que también fue acatado por el banco para enmarcarse en los parámetros exigidos.
El documento enfatiza el alcance de los controles regulatorios, aclarando que la detección de diferencias sobre límites prudenciales no implica por sí misma un problema de solvencia, liquidez o riesgo para los depósitos de la institución. La salud patrimonial de una entidad bancaria responde a otros indicadores globales, como la calidad de sus activos, su nivel de capital y la disponibilidad de recursos. Por otra parte, la respuesta del BCP aclara que sigue en trámite un sumario administrativo independiente sobre una posible financiación indirecta en una venta de cartera, procedimiento que no cuenta con resolución sancionatoria definitiva a la fecha.



