El mercado ilegal de productos médicos destinados a la pérdida de peso se ha transformado en una amenaza directa y silenciosa para la población.
Según advirtió el periodista Augusto Barreto a través de sus redes sociales, la falsificación y comercialización sin controles de estas sustancias representan una actividad de altísimo riesgo para la salud pública.
La búsqueda de resultados rápidos ha volcado a numerosos consumidores a adquirir estos insumos en circuitos informales, ignorando la procedencia y la composición real de los fármacos. Especialistas advierten que la ingesta de productos sin origen legal comprobado ni prescripción médica puede desencadenar graves complicaciones fisiológicas, daños orgánicos e incluso poner en peligro inminente la vida de los pacientes. Frente a este panorama, las autoridades sanitarias instan a la ciudadanía a acudir exclusivamente a profesionales de la salud y evitar el consumo de sustancias cuya trazabilidad no esté formalmente garantizada.


