Lo que prometía ser un simple favor de buenos vecinos terminó convirtiéndose en flor de quebranto para la Asociación Rural del Paraguay.
Todo comenzó cuando la Asociación Rural de Paraguay dió un permiso bastante específico: resguardar e ingresar un lote de 170 caballos a su predio. Sin embargo, para sorpresa de los directivos, los equinos venían con comitiva festiva incluida, convirtiendo un humilde corralón en el escenario central de la farra colorada por el Aniversario del Partido Colorado.
El enojo de la mesa directiva no tardó en hacerse sentir mediante un comunicado oficial. Dejó en claro que jamás se autorizó otro uso del predio que no fuera el resguardo animal y lamentó profundamente que un “simple resguardo de caballos” haya mutado en un acto de naturaleza partidaria sin su conocimiento ni consentimiento.
Pareciera que algunos militantes interpretaron la hospitalidad al pie de la letra y aplicaron aquel célebre «usen y abusen», frase que inmortalizó el expresidente Horacio Cartes en 2014 al dirigirse a empresarios brasileños para invitarlos a invertir en el país.
La institución recordó firmemente que sus propios estatutos prohíben de manera expresa cualquier actividad o exhibición de emblemas partidarios dentro de sus instalaciones. Para poner la casa en orden, anunciaron que abrirán una investigación exhaustiva con el fin de determinar cómo se dieron los hechos, encontrar a los responsables del festejo no autorizado y aplicar las sanciones correspondientes según sus reglamentos vigentes.
Fuente: Ñanduti


