Un padre acudió desesperado a la base de los Bomberos Voluntarios K122 de Minga Guazú luego de que su pequeño hijo quedara con una olla a presión atrapada en la cabeza mientras jugaba.
El episodio ocurrió este martes cuando, según el relato del progenitor, el niño se colocó el recipiente como parte de un juego pero posteriormente no logró retirarlo, por lo que decidió buscar asistencia de inmediato ante el riesgo que implicaba la situación.
Ante la emergencia, los voluntarios actuaron con total precaución y utilizaron herramientas apropiadas para liberar al menor de edad sin causarle ningún tipo de lesión. Después de una intervención sumamente cuidadosa, los rescatistas lograron retirar la olla metálica y devolver la tranquilidad a la familia afectada, en un procedimiento que quedó registrado en fotografías dentro de las instalaciones del cuartel.



