La Secretaría Nacional Antidrogas de Paraguay y la Policía Federal del Brasil culminaron con éxito diez días de incursiones terrestres y aéreas en las zonas rurales de Capitán Bado y Pedro Juan Caballero, desarticulando las estructuras del crimen organizado en la frontera.
Se logró desmantelar un total de 149 campamentos de producción y la erradicación de 93 hectáreas de cultivos de cannabis que se encontraban próximos a ser cosechados.
Durante las intervenciones en zonas como Cerro Kuatiá, Piray y Jaguarundi, se incautaron 143.850 kilos de marihuana picada, alcanzando un total estimado de 422.867 kilogramos de cannabis fuera del mercado ilegal.
La acción coordinada entre ambos países asestó un perjuicio económico directo superior a los USD 63 millones a las organizaciones criminales, debilitando severamente su logística y capacidad operativa regional.
La operación contó además con el apoyo estratégico de la Fuerza Aérea Paraguaya, el Comando de Operaciones de Defensa Interna (CODI) y el Ministerio Público.
Las tareas de erradicación y destrucción de infraestructura buscan frenar de manera sostenida la producción y el tráfico de drogas en la franja fronteriza.


