Un halo de misterio y dramatismo envuelve la misteriosa desaparición de Khael Valdez Ramón, un niño de tan solo 3 años que es buscado desesperadamente en el vasto Chaco paraguayo.
El pequeño fue visto por última vez el pasado viernes en la zona de San José de los Esteros, en el departamento de Boquerón, y con el paso de las horas la investigación dio un vuelco decisivo.
La Policía Nacional, a través de un operativo conjunto de la Comisaría 12.ª Virgen de Fátima y sus unidades de Investigación y Crimen Organizado, detuvo en forma preventiva a Walter Correa Pesoa, un capataz de 34 años de la Estancia “6 de Octubre”. La orden fue dictada por la Fiscalía Regional de Filadelfia en una causa abierta por violación de la patria potestad.
Las revelaciones tras el arresto apuntan a un posible y oscuro trasfondo pasional. Según detalló Ramón Vera, jefe de Registro Oficial de Personas Desaparecidas, la principal sospecha es que la madre del menor mantenía una relación sentimental paralela. Al enterarse de este triángulo amoroso, el detenido —quien era pareja de la mujer— habría tomado represalias directas contra el indefenso pequeño.
Una pieza clave que encendió todas las alarmas fue la repentina aparición de Laila, la perrita que acompañaba al niño el día que desapareció. El animal fue localizado justamente después de un recorrido realizado por el propio Walter Correa Pesoa, lo que aumentó las dudas de los investigadores sobre su versión de los hechos.
Para complicar aún más el trabajo de los agentes, la madre del niño ha mostrado una escasa cooperación y hasta ahora no ha dado explicaciones claras para esclarecer lo sucedido. Mientras tanto, las inclemencias del tiempo en la región chaqueña dificultan los rastrillajes a fondo en los terrenos rurales. Walter Correa Pesoa permanece bajo custodia y a disposición de la Justicia mientras las autoridades aguardan una tregua del clima para continuar la intensa búsqueda de Khael.

Fuente: ABCDigital


