Soledad Núñez asumió anoche la intendencia de Asunción tras ganar los comicios del pasado 4 de octubre, marcando su llegada con un llamado urgente a la acción, a la transparencia y al manejo sagrado de los fondos públicos.
Sin embargo, en contraste con esta exigencia de inmediatez para sacar a la capital de su situación crítica, la nueva Junta Municipal resolvió en su sesión preparatoria postergar el inicio de sus trabajos legislativos para la próxima semana.
Ante el cuerpo legislativo y la ciudadanía reunida en la explanada de la Municipalidad, la nueva jefa comunal advirtió sobre la gravedad del momento y exigió dejar de lado las dilaciones, señalando que los contribuyentes necesitan respuestas inmediatas y no una paciencia infinita. En su búsqueda de gobernabilidad, Núñez extendió un mensaje de unidad e invitó a los concejales de todas las agrupaciones políticas a trabajar de forma conjunta para lograr que la ciudad funcione, admitiendo que la tarea no será sencilla, pero prometiendo firmeza, entrega total y que su equipo no mirará para otro lado.
Al recordar el esfuerzo de su campaña, que aseguró ganaron cuadra a cuadra y barrio a barrio conquistando los corazones de la gente, Soledad Núñez profundizó en el verdadero propósito de su mandato. Explicó que el desafío va mucho más allá de reparar la infraestructura física, arreglar plazas o tapar baches, tratándose en realidad de devolverle a la política su sentido más puro como servicio al bienestar de la sociedad. En esa línea, fue categórica al definir los límites éticos de su administración: enfatizó que el dinero público es sagrado y que las instituciones no pueden estar al servicio de los poderosos ni de un pequeño grupo que se enriquezca a costa del sufrimiento ciudadano, ratificando además que la transparencia será un derecho inquebrantable para que todos sepan qué se hace con su dinero.
Pese al tono de urgencia marcado por la Intendencia, la flamante Junta Municipal, con mayoría colorada, aprobó por moción del concejal Marcelo Centurión (ANR-cartista), quien logró el rekutú, fijar las sesiones ordinarias para los miércoles a las 09:00, postergando así el arranque de los debates legislativos para la semana próxima, a pesar de que el concejal Alvaro Grau (PPQ) había mocionado iniciar las deliberaciones de inmediato. Esta decisión generó cruces de posturas entre los ediles. Mientras el concejal Maxmiliano Seiferheld defendió la necesidad de ponerse a trabajar sin demoras debido a las situaciones de emergencia que afectan a la ciudad, el concejal Carlos Morel Gadea (ANR-cartista), quien secundó el aplazamiento, argumentó que no hace falta sesionar para trabajar y que se deben realizar ajustes previos, como la organización de las comisiones.



