Minutos antes de la medianoche, la tensión acumulada frente a la vivienda del destituido expresidente Santiago Peña, ubicada en el barrio Mbocayaty (zona de La Piedad), explotó. Entre gritos, insultos y un estallido de indignación ciudadana, un fuerte operativo de seguridad logró sacarlo del lugar en una caravana de camionetas para trasladarlo directamente al Regimiento Escolta Presidencial. Una salida precipitada entre proyectiles y protestas.
La decisión de moverlo se tomó de urgencia tras una jornada de alta efervescencia donde numerosos vecinos y manifestantes se autoconvocaron frente a su domicilio. La exigencia del grupo era contundente: que cumpla prisión en un penal y no mediante arresto domiciliario.
Durante los disturbios en las inmediaciones de la propiedad, un comisario resultó herido por un proyectil, mientras la Policía advertía sobre la presencia de infiltrados agitando el ambiente.
Al menos cuatro camionetas salieron a toda velocidad de la residencia; en una de ellas iba Peña, despedido por los vecinos entre insultos y una lluvia de huevos que impactaron contra los vehículos mientras el convoy se abría paso en la oscuridad.
Hasta antes del traslado, Santiago Peña se encontraba cumpliendo arresto domiciliario por orden de la Fiscalía en el marco de la investigación por lesión de confianza y otros hechos punibles, causa vinculada al sonado caso Ueno Bank.
El sorpresivo operativo dejó varias dudas abiertas: las autoridades no informaron si el cambio de locación fue avalado por el Ministerio Público o por un juez, ni en qué condiciones precisas permanecerá en la sede militar. No obstante, fuentes de seguridad ya venían barajando este traslado para desactivar el foco de conflicto en la zona residencial.
Fuente: ABCDigital


