Una masiva y sorpresiva movilización de fondos públicos encendió las alertas en el sector institucional, tras revelarse que la Comisión Nacional de Telecomunicaciones transfirió el equivalente a 16 millones de dólares a la entidad financiera Ueno Bank en un lapso de apenas once días.
De acuerdo con los datos difundidos por el periodista y abogado Hector Alegre, las operaciones se registraron entre el 15 y el 26 de octubre, periodo en el cual la institución reguladora comenzó a canalizar miles de millones de guaraníes hacia la mencionada entidad bancaria en lo que aparenta ser una operación de fondeo.
Para concretar estas transferencias, el presidente de la institución, Juan Carlos Duarte, ordenó el retiro de recursos depositados en otras entidades del sistema financiero. Específicamente, se retiraron 50.000 millones de guaraníes de Interfisa y 20.000 millones de guaraníes del Banco Nacional de Fomento (BNF), hasta alcanzar un pico acumulado de 90.000 millones de guaraníes.
El movimiento llama poderosamente la atención debido al drástico salto cuantitativo en las operaciones: mientras que los fondos depositados en Ueno Bank antes del 15 de octubre rondaban los 3.000 millones de guaraníes, las transferencias posteriores escalaron de manera exponencial hasta totalizar la cifra de 16 millones de la moneda estadounidense.
Hasta el momento, la operación genera interrogantes sobre los criterios técnicos, los índices de retorno o los estudios de conveniencia que habrían respaldado esta millonaria reubicación de recursos públicos, así como sobre las órdenes directas que motivaron la salida de capitales de las instituciones bancarias tradicionales hacia Ueno.


