El mapa político dentro del oficialismo atraviesa un sacudón tras la decisión de Horacio Cartes de nombrar al ministro Juan Carlos Baruja como el candidato oficial del movimiento Honor Colorado, dejando fuera a Pedro Alliana.
Este giro inesperado en la chapa presidencial provocó inmediatas reacciones y tensiones en la interna colorada. En medio de estos movimientos, el senador Gustavo Leite, del grupo conocido como «los mordedores» o «Cero votos», salió a marcar una posición clara y reafirmó su respaldo absoluto al expresidente y titular de la ANR.
Leite aclaró que el cambio de piezas fue una decisión exclusiva del líder del movimiento y admitió que la dirigencia se enteró del ajuste de la mano del propio Alliana. A su vez, desmintió cualquier negociación o propuesta formal para integrar la chapa junto a Baruja, señalando que mientras Cartes no hable con él directamente no hay nada concreto, pero remarcando que siempre se mantendrá firme a su lado.
La maniobra interna expuso además la división entre sectores que respaldan a Pedro Alliana y al presidente Santiago Peña, reavivando el debate sobre la existencia de una corriente propia del jefe de Estado. Leite sostuvo que las muestras de apoyo hacia Alliana por parte de gobernadores y diputados confirman lo que él venía advirtiendo tiempo atrás: la clara diferencia entre ser «cartista» y ser «peñista», algo que considera un derecho legítimo del mandatario.
Frente a las críticas dirigidas al entorno de Cartes sobre supuestas presiones e influencias en sus determinaciones, el legislador fue contundente y afirmó que el expresidente «no come vidrio» ni se deja manipular por ningún grupo. Para Leite, la definición de la candidatura responde simplemente a la visión de un líder capaz de comprender qué mensaje y qué candidato requiere la gente en este momento histórico.
Por último, al evaluar el panorama electoral de la ANR, Leite insistió en que Horacio Cartes continúa siendo por lejos el «gran elector» y la figura que mantiene el verdadero afecto popular. Remarcó que en la política la ciudadanía vota impulsada por la esperanza o por el miedo, y concluyó que construir un proyecto de verdadera esperanza dentro del Partido Colorado es una tarea mucho más sólida y alcanzable caminando junto a Cartes.



