El exministro del Interior y actual senador Rafael Filizzola cuestionó duramente el proceso judicial en su contra, señalando que existe un uso deliberado de los «tiempos muertos» para mantener paralizado el expediente y cargar la culpa a la defensa, cuando en realidad las demoras provienen de otras instancias.
Por Diana Centurión (dianacenturionm)
Afirmó que el Ministerio Público ha recusado a cuatro ministros de la Corte Suprema de Justicia —a uno de ellos en dos ocasiones—, lo que generó gran parte del retraso.
Filizzola criticó que las decisiones judiciales se basen en dictámenes específicos que solo abordan casos de rebeldía y que el tribunal aplique de manera incorrecta normas del Código Procesal Penal al Código Penal. Asimismo, sostuvo que en su gestión no existió ningún delito y que someterlo a un proceso indefinido genera un costo económico y personal tremendo.
El exsecretario de Estado recordó que la prescripción es una garantía fundamental del Estado para asegurar respuestas en tiempos oportunos. Además, denunció que los sobreseimientos sufrieron dilaciones de tres años entre 2022 y 2025, calificando la resolución de la Sala Penal —que declaró inadmisible la acción contra dichos criterios— como un «monumento al prevaricato».
El caso «Comisarías de Oro» indaga un presunto perjuicio patrimonial de aproximadamente G. 1.200 millones al Estado paraguayo. La causa se originó por supuestas irregularidades en la licitación, adjudicación y pago destinados a la construcción, refacción y modernización de celdas y baños en 24 comisarías de Asunción y el área metropolitana, durante la gestión de Rafael Filizzola como ministro del Interior entre 2008 y 2011.
De acuerdo con la acusación fiscal, los fondos públicos fueron transferidos en su totalidad sin contar con estudios técnicos previos ni con las actas de recepción final de las obras, las cuales finalmente quedaron inconclusas.


