Un informe preliminar de la Contraloría General de la República (CGR) reveló un alarmante catálogo de falencias en el Ministerio de Educación y Ciencias al momento de validar y registrar títulos universitarios en el área de la salud.
La fiscalización oficial expone desde calificaciones alteradas en expedientes de Medicina hasta el aval de trámites respaldados con documentos migratorios vencidos y decenas de posgrados a distancia emitidos sin la habilitación legal correspondiente.
Entre los hallazgos más llamativos figura el caso de una estudiante de Medicina de la Universidad Privada del Este (UPE). En su legajo académico figuraban dos certificados de estudios con notas contrapuestas en la materia Ética Médica: en un documento aparecía con un 4 y en otro con un 5. A pesar de esta evidente discrepancia, la Dirección de Registro de Títulos del MEC convalidó el título sin realizar ninguna verificación previa ni exigir una justificación administrativa. Tras la intervención de los auditores, la universidad alegó que se trató de un «error material involuntario de transcripción» y confirmó que la nota real era 5, respaldada en el acta de examen original. No obstante, el órgano fiscalizador remarcó que la aclaración llegó de forma tardía y solo como reacción al control externo.
La auditoría sacó a la luz otra debilidad en los controles internos: la aprobación de la titulación oficial de una egresada brasileña, también de la UPE, cuyo trámite se realizó con una Cédula de Admisión Temporaria que llevaba casi un año vencida. El carné migratorio de la estudiante caducó en diciembre de 2023, pero el ministerio otorgó el reconocimiento sin exigir la renovación de la residencia ni el certificado de radicación permanente. Ante el reclamo, el MEC argumentó que la Resolución Ministerial N° 573/21 no contempla el vencimiento de la cédula como una causa explícita de rechazo. Al respecto, la CGR aclaró que, aunque el MEC no posee funciones sancionatorias en materia migratoria, la omisión refleja una clara falla de control al no solicitar la documentación vigente antes de estampar la firma oficial.
Las anomalías detectadas abarcan un total de ocho puntos críticos:
– El registro de 92 títulos de especialización médica cursados a distancia que no contaban con el aval previo del Consejo Nacional de Educación Superior.
– Severas inconsistencias y campos en blanco en la plataforma digital del MEC que impiden verificar el pago de aranceles y el cumplimiento de los plazos legales.
– La emisión de posgrados cuyos exámenes concluyeron en 2022 y sus certificados se expidieron meses antes de la habilitación formal del Cones en 2023.
– El incumplimiento en la verificación del régimen presencial y de la carga horaria requerida para las especialidades en salud.
– La validación de registros respaldados con documentos migratorios caducados.
-La expedición de certificados con notas alteradas sin dictámenes de validación previa.
-El uso de manuales de funciones y protocolos internos completamente obsoletos en la Dirección de Registro de Títulos.
– La ausencia total de controles cruzados para contrastar las resoluciones del Cones con las cohortes que efectivamente cursaron los estudiantes.
Ante la gravedad del panorama, el titular del MEC, Luis Ramírez, fundamentó las vulnerabilidades del sistema señalando la magnitud de las intromisiones informáticas detectadas en la institución. Según reveló el ministro, se identificaron más de 500 usuarios con accesos irregulares que generaron 130.000 actuaciones o registros manipulados dentro de la plataforma, los cuales ya fueron remitidos a la Fiscalía. Además, confirmó que existen 283 funcionarios sumariados e insistió en que la implementación plena del Registro Único del Estudiante (RUE) será la herramienta para transparentar y ordenar la educación superior.

Fuente: ABCDigital


