Parece que el extitular de Petropar, Eddie Jara, tenía un corazón bastante generoso y un bolsillo de lo más desprendido, o al menos así lo sugiere la reciente imputación presentada por la Fiscalía. Resulta que el exfuncionario fue imputado por presunto enriquecimiento ilícito, mientras que su exesposa, Karina Otazú, terminó salpicada en la misma trama bajo la carátula de lavado de activos.
Sin embargo, lo que realmente ha acaparado todas las miradas —y alimentado los murmullos de pasillo— es la pintoresca lista de los quince beneficiarios privilegiados que recibieron las transferencias bancarias más abultadas del exdirectivo, giros cuya «contraprestación concreta no se habría individualizado hasta la fecha», según el fino lenguaje técnico del Ministerio Público.
Entre los afortunados receptores de este particular «altruismo» financiero destaca la diputada Johanna Vega, actual pareja de Jara, quien habría recibido en sus cuentas nada menos que G. 126.425.000 entre mayo de 2024 y diciembre de 2025. Pero el reparto de simpatías no acabó ahí, pues las exmodelos Eliana Caballero y Paola Ruiz Díaz también resultaron ser favorecidas en este singular mapa de transacciones; Caballero encabezó el ranking con la jugosa suma de G. 158.560.000, mientras que Ruiz Díaz se adjudicó G. 35.422.839. Con semejantes cifras en juego y sin justificativos claros a la vista, los investigadores intentan descifrar si se trató de meras casualidades del destino, transferencias sin retorno o de un intrincado libreto donde los giros millonarios y el encanto personal iban llamativamente de la mano.



