La Unidad Especializada en Delitos Económicos y Anticorrupción se encuentra en estado de alerta y realiza un seguimiento exhaustivo a las informaciones que van surgiendo en torno al caso Ueno, con el objetivo de determinar si existen elementos concretos que ameriten el inicio de una investigación penal.
Así lo confirmó la fiscala adjunta Nancy Salomón, quien transmitió tranquilidad a la ciudadanía respecto al compromiso institucional de garantizar la aplicación irrestricta de la ley.
La representante del Ministerio Público aclaró que hasta la fecha no han recibido denuncias formales ni comunicaciones oficiales por parte de la Superintendencia de Bancos como órgano interventor o administrativo del sistema financiero. Sin embargo, remarcó que la institución posee la facultad constitucional de actuar de oficio en su rol de titular de la acción penal pública, por lo que el monitoreo de los acontecimientos es permanente para evaluar si los hechos trascienden el ámbito puramente administrativo y se configuran en conductas punibles que deban ser sancionadas. Salomón ratificó finalmente que, de constatarse indicios concretos que justifiquen la apertura de una causa, la Fiscalía avanzará firmemente en las indagaciones sin distinción alguna.


