Frente a la coyuntura que vive la Municipalidad de Asunción tras las elecciones —donde la intendenta electa Soledad Núñez no pertenece al mismo partido de la mayoría de los concejales—, el sociólogo y extitular de la Junta Municipal de Asunción, Nicolás Chase, planteó una profunda reflexión periodística sobre el rumbo democrático e institucional que debería tomar el legislativo comunal.
En el Paraguay, las normativas legales que van desde la Constitución Nacional y la Ley Orgánica Municipal hasta el Reglamento Interno de la JMA rigen la elección del Presidente, Vicepresidente y titulares de Comisiones Asesoras bajo el principio estricto de la «mayoría simple de votos». En ese sentido, Chase sale al paso de las dudas ciudadanas sobre si es correcto que la mesa directiva quede en manos de un color diferente al del Ejecutivo local: «La respuesta: sí, es legal y correcto», sostiene con rotundidad el analista.
Sin embargo, Nicolás Chase cuestiona que la legalidad pura no agota la discusión, pues existen factores políticos, sociales y administrativos de fondo. Ante la grave «crisis por la que está pasando la Municipalidad de Asunción», el extitular del legislativo comunal propone que la bancada mayoritaria de la ANR elija una mesa directiva pluralista y de perfil democrático durante los cinco años de mandato, mediante un esquema de alternancia en la Presidencia para cada período electoral. A su criterio, la ciudadanía asuncena «vería con muy buenos ojos este gesto político», el cual se enmarcaría dentro de una «praxis política de Estado municipal de largo alcance».
La hoja de ruta planteada por Chase sugiere que los ediles colorados elijan en esta primera oportunidad a un Presidente de la Alianza —del mismo signo de la intendenta Sole Núñez— acompañado por un Vicepresidente de la ANR, para luego alternarse en la siguiente elección con un Presidente colorado y un Vicepresidente opositor.
Para fundamentar la viabilidad de este tipo de consensos republicanos, Nicolás Chase recuerda el antecedente del exsenador de la ANR, Juan Carlos Galaverna, quien tras el juicio político a Fernando Lugo planteó —y logró concretar— que el vicepresidente electo fuera de la misma alianza que llevó originalmente al poder al mandatario depuesto. Asimismo, Chase enfatiza los roles inalienables que tiene la corporación legislativa, recordando que la Junta Municipal tiene tres tareas principales: «legislar, deliberar y controlar». Legislar mediante normativas y proyectos de obras y servicios; deliberar construyendo conciencia ciudadana y consensos sobre el uso de la cosa municipal; y controlar que la Intendencia administre correctamente, «sugiriendo, criticando y, si hace falta, denunciando para que la cosa pública municipal sea bien administrada».
En su análisis, el expresidente de la JMA relativiza las pugnas de poder por el liderazgo del pleno al subrayar que las dignidades directivas son «solamente una cuestión interna de la Junta para tener una mejor independencia», definiendo al Presidente y al Vicepresidente como «los primeros entre sus iguales». Chase remarca que estos cargos no conllevan ninguna ventaja de otra índole, «más aún cuando el presupuesto municipal, tanto de la Intendencia como de la Junta Municipal, está destrozado». Finalmente, de cara a la definición institucional, Chase sentencia que «el martes 3 de noviembre veremos si esta mayoría de concejales de la ANR (Partido Colorado) ayuda a transformar la ciudad de Asunción con políticas de Estado municipal».



