Un grupo de diputados de la oposición y de la disidencia colorada puso en marcha el trámite formal para buscar la destitución del presidente Santiago Peña y del vicepresidente Pedro Alliana, tras el desplome y proceso de resolución del banco Ueno Bank.
Con bolígrafo en mano y un expediente cargado de duras acusaciones, los legisladores empezaron a estampar sus firmas en el libelo acusatorio. La causa principal gira en torno al presunto direccionamiento de fondos públicos y de las jubilaciones hacia una entidad bancaria donde el propio mandatario mantenía intereses comerciales directos.
El documento del pedido de juicio político se sostiene en cinco ejes centrales que salpican al Ejecutivo: un claro conflicto de intereses, la manipulación de normas para favorecer al banco de los amigos, la falta de controles efectivos, sospechas de enriquecimiento ilícito y el grave daño provocado a la confianza en el sistema financiero nacional.
Según denuncian los parlamentarios, desde la propia residencia presidencial de Mburuvicha Róga se habrían coordinado maniobras para injected astronómicas sumas de dinero del Instituto de Previsión Social en Ueno Bank. Estas operaciones habrían superado los 880.000 millones de guaraníes en certificados de depósito, además de bonos por más de 32 millones de dólares, exponiendo los ahorros de miles de trabajadores para inflar las acciones de la entidad.
El escándalo, que ya cuenta con altos directivos bancarios detenidos y protestas de ahorristas en las calles, suma ahora un nuevo capítulo de alta tensión política. Mientras en el Parlamento se inicia el conteo decisivo de votos, la ciudadanía observa atentamente el rumbo que tomará uno de los mayores sacudones institucionales de los últimos tiempos.

Fuente: ABCDigital


