El referente del sector privado Rodrigo Medina instó a los representantes políticos a asumir su responsabilidad histórica en la defensa de los intereses de la ciudadanía. Sostuvo que la transparencia y la rendición de cuentas deben constituir principios irrenunciables en la administración de los recursos del Estado.

Durante un pronunciamiento público, el empresario se sumó al debate sobre la gestión de los fondos públicos y reclamó a las autoridades un papel activo en la protección de los intereses de la población, en medio de los cuestionamientos que afectan al gobierno y a las instituciones financieras y de fomento del Estado. Medina advirtió que las dudas sobre el manejo de los recursos estatales no representan meramente un problema administrativo o financiero, sino que generan consecuencias directas sobre la vida cotidiana de las personas.
En ese sentido, remarcó que los bienes del Estado pertenecen al pueblo y que quienes ejercen funciones gubernamentales tienen la obligación estricta de administrarlos con transparencia y bajo rigurosos mecanismos de control. Asimismo, advirtió sobre el impacto social de una deficiente gestión de los fondos públicos, señalando afectaciones en el abastecimiento de hospitales y escuelas, en el acceso al crédito para pequeños productores y emprendedores, y en la estabilidad económica de los hogares.
El referente empresarial enfatizó que las autoridades temporales del patrimonio colectivo deben responder formalmente por sus decisiones. Para recuperar la confianza ciudadana, indicó que se requieren hechos concretos, auditorías transparentes y un sistema de justicia que responda a las demandas sociales. Finalmente, recordó que la protección del patrimonio público no constituye una concesión política, sino una obligación fundamental de quienes representan a la sociedad.


